1.29.2007

Cristina viola a la indefensa Constitución


Artículo 72.- Ningún miembro del Congreso podrá recibir empleo o comisión del Poder Ejecutivo, sin previo consentimiento de la Cámara respectiva, excepto los empleos de escala.

El artículo mencionado más arriba pertenece a la Constitución Nacional de Argentina, y es muy claro en lo que reglamenta. Un miembro del Congreso no puede representar al Poder Ejecutivo sin previa aprovación de la Cámara a la que pertenece. El texto no manifiesta ninguna excepción, y puntualmente no menciona la posible relación entre miembros de la Cámara y representantes del Poder Ejecutivo.

Este artículo, incorporado a la Constitución en la reforma de 1994 (fruto de un pacto político conocido como Pacto de Olivos), debería estar presente entre el matrimonio presidencial. La Senadora y primera dama Cristina Fernández de Kirchner pretende representar al Poder Ejecutivo Nacional, presidido por su marido, Néstor Kirchner, en la firma de un convenio internacional con Francia, a finales de esta semana. A la senadora deberían constarle los artículos incorporados a la Constitución en 1994 por haber sido legisladora desde entonces hasta ahora, pero da la sensación de que, o es una mala legisladora que no conoce el marco legal más amplio que rige la República, o no le importa un carajo cumplir con la ley suprema, que es para los argentinos la Constitución.

Bien vale recordar que los Kirchner están mal acostumbrados al feudo donde incuvaron su poder político, la tan chata y lejana provincia patagónica de Santa Cruz. Quizás pensaron que el estilo campechano con el cual ¿rigieron? el destino de dicha provincia durante más de diez años podía servir a la hora de representar a la Argentina frente al mundo. Quizás dijeron "la Primera Dama representa al matrimonio, avanti", pero quizás olvidaron que esta figura sólo sirve en cuestiones protocolares. En cambio, el cargo de Senadora no habilita a Cristina para representar al PEN frente a otros países.

Esta es una demostración menor de la forma de hacer política de los justicialistas provincianos y feudales, caudillistas, autoritarios, viejos y mal paridos. Aquí están, estos son... También se podría decir que son hijos de la bestia, aunque me acusaren de gorila, algo que tanto por una cuestión ideológica como generacional no podría ser jamás. Pero la de los Kirchner es una forma de hacer política que nos tiene a mal traer, cagándose en la Constitución sea en cuestiones electorales como no.

¿No será hora de aprovechar la oportunidad que nos da la democracia? Feliz 2007...

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