12.06.2006

Pearl Harbour el 9 de septiembre


¿Qué le pasa a este muchacho?", se preguntarán quienes tengan presente que el ataque a la base norteamericana de Pearl Harbour no fue un 9 de septiembre. En la historia reciente, dos cosas medianamente relevantes ocurrieron un 9 de septiembre. El golpe de estado a manos de los asesinos en la República hermana de Chile, donde el valiente Presidente Salvador Allende murió defendiendo la libertad de su pueblo hasta las últimas consecuencias; y más cerca en el tiempo, el ataque masivo a la nación más custodiada del mundo, en el año 2001.

Porque me conta que los servicios de inteligencia aliados sabían que el ataque a Pearl Harbour ocurriría (no que podría llegar a ocurrir, sino que tenían la certeza de que una gran flota japonesa estaba preparándose) y porque también me consta que dejaron que ocurriera para que el hasta entonces neutralista pueblo norteamericano se volcara favorablemente a la guerra, me atrevo a decir que el 11 de septiembre fue un Día de la Infamia Recargado.

Yo creo que el establishment republicano se auto perpetró el ataque para invadir los pozos petrolíferos con todo. Con todo significa con el apoyo del pueblo norteamericano, con impunidad en las estafas de los contratistas en los territorios en guerra (siendo Halliburton, la empresa del vice presidente Cheney, la más beneficiada), con un fuerte golpe de impacto a la psique del mundo entero, con impunidad a pesar de todo y en nombre de la seguridad y la paz (qepd).

Por eso, he traducido y copio y pego un artículo que aclara de manera bastante clara quiénes se beneficiarían con un ataque del terror sobre Norte América, y qué tan frágiles e ingenuas son las explicaciones dadas al mundo sobre las reales motivaciones que llevaron a Bin Laden a atacar los EEUU.

La nota está extraída de http://www.911review.com y dice así.

El motivo del ataque del 11 de septiembre

La leyenda oficial de los ataques del 11 de septiembre es un poco escasa en los motivos. Extramistas musulmanes atacaron a los EEUU "porque odian nuestras libertades". Este fue el único motivo articulado por la Administración Bush, pero motivaciones más racionales estaban al alcance de los lectores de gráfica: quizás Osama quería castigar a los EEUU por llevar tropas a Arabia Saudita, y quizás quería provocar que EEUU atacara naciones árabes para poder reclutar jihadistas. Pero el asunto de las motivaciones de Bin Laden nunca fue un problema, dado que él fue juzgado y condenado en televisión el mismo día del ataque. Todo lo que importaba era que él nos odiaba, que muchos árabes nos odiaban, y que eran necesarias acciones militares para desarticular los campos de entrenamientos en Afghanistán.

Beneficiarios del ataque

La motivación puramente ideológica atribuida al elusivo Osama Bin Laden contrasta con los beneficios materiales y tangibles que obtuvieron individuos y organizaciones dentro de las estructuras de poder de los EEUU. Por cierto, el número de beneficiarios es tan grande que tratar de identificarlos echaría muy poca luz sobre cómo se perpetró el crimen. Determinando quién tuvo los medios para ejecutar el ataque es más fácil llegar a los individuos que planearon y ejecutaron el ataque.
A pesar de la certidumbre de que la gran mayoría de los beneficiarios no tuvo ningún rol operacional en el ataque, queda claro que muchos trabajaron para facilitarlo, dieron su apoyo, y activamente explotaron la reacción al ataque. Como muchas de estas acciones incluyeron crímenes, su investigación y juicio podría ser instrumental en develar el vasto crimen del 11 de septiembre.


Beneficiarios del ataque incluyen a los altos oficiales de la ciudad de Nueva York y al gobierno federal, y corporaciones beneficiarias de políticas elevadas por esos oficiales.

- George W. Bush disfrutó una inmediata suba en su popularidad y el entierro de los reportes de investigaciones sobre el fraude electoral de su hermano Jeb en el aparato electoral de Florida. "Unidos nos plantamos" decían los slogans propagados por la nación mientras Bush prometía esfumar a los terroristas.
- Rudolph Giulliani se convirtió en un héroe inmediato apareciendo como el lider de las operaciones en la Zona Cero, y tomando el comando de la situación. Fue nombrado hombre del año por la revista Time mientras articulaba la operación de destrucción de evidencias más grande de la historia.
- La nueva Guerra contra el Terror pudo convertirse en el paraguas de nuevos niveles de estafa, saqueo y corrupción en los nexos del gobierno con la industria que pelearían la guerra.
- La industria armamentística se preparó para una nueva orgía de bienestar corporativo, mientras el Pentágono hacía rebalsar su presupuesto. Habríamos de necesitar bombarderos invisibles de 2 billones de dólares para volar a Osama de su cueva.
- La compañía del vice presidente Cheney, Halliburton, rápidamente tendría contratos gordos para reconstruir Afghanistan e Iraq.
- El dueño del WTC recibiría U$D 3.6 BILLONES por la destrucción de 7 edificios, y buscaría que le paguen doble basándose en que como fueron dos aviones, fueron 2 ataques y 2 hechos aislados. Silverstein Properties acababa de adquirir la concesión por 99 años del predio del WTC, y había tomado una nueva póliza de seguros, en julio del 2001. Silverstein se libraría así de esos elefantes blancos, las torres, con su espacio de oficinas obsoleto y sus problemas de exceso de asbesto.
- El proyecto para un nuevo siglo americano obtuvo así su nuevo Pearl Harbor que necesitaría para rápidamente lograr sus metas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante la teoria, esta bien que la gente escriba cosas interesantes aprobechando la libertad de información que internet nos ofrece.