En la región de Van, más de 200 mil chicas no asisten a clases. La campaña de Unicef también intenta forzar al gobierno turco a que constuya nuevas escuelas, dado que las que hay actualmente están saturadas y lejos de mucha gente.
Además, miles de asistentes sociales van por las aldeas tratando de inscribir a las chicas en los colegios locales, y siguiendo el progreso de las chicas que se anotaron el año anterior.
Uno de los afiches de esta campaña es demoledor: una niña llorando tinta.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario