11.07.2006

Gracias Dios, gracias!

Por fin alguien inventó algo que sirve para algo!!! Una fabricante sudafricana de forros (¿le gusta más la palabra condón?) llamada Pronto creó uno que se pone en un santiamén. Sólo hay que doblar el sobrecito en 2, y ponérselo. Ya no más forros pinchados por abrir el sobrecito con los dientes, no más esprame un poquito, no más gusto a vaselina en los labios de los amantes.
Inventos que evitan el contagio del SIDA y los sobrinos indeseados. Viva Pronto!

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